Escrito por: Lina Tejeiro
A veces entiendes todo, solo cuando empiezas a sentir. Lo que antes eran historias, miedos y consejos, hoy son dos corazones latiendo dentro de mí.
Y en ese latido encontré respuestas que nunca había logrado entender del todo.
Porque ser mamá no es solo una idea bonita, no es solo un sueño lejano o una conversación que dejas para “algún día”. Ser mamá es un llamado que llega cuando menos lo esperas… pero cuando más lo necesitas sentir.
Hoy muchos hablan de este momento como una noticia. Pero para mí, esto es mucho más que eso. Es un proceso, es una decisión, es un acto profundo de amor… y sobre todo, de coraje.
Porque sí, tuve dudas. Tuve preguntas. Pensé en los “qué pasaría si…”. Pero también entendí algo que me transformó: el amor no necesita garantías para existir.
Y este amor… ya existe.
Este Día de la Madre lo vivo desde un lugar completamente nuevo. Más vulnerable, más consciente, más real. Porque ahora entiendo que ser mamá no empieza cuando tienes a tu hijo en brazos, empieza cuando decides abrirle espacio en tu vida, cuando eliges sentir sin miedo, cuando aceptas que amar así de grande también implica soltar el control.
Ser mamá no es perfección. Es valentía.
Es mirar al futuro con incertidumbre, pero aún así dar el paso. Es permitirte cambiar, crecer, transformarte… sin saber exactamente cómo va a ser el camino, pero sabiendo que vale la pena.
Hoy quiero hablarle a todas las mujeres que sienten ese deseo, que lo guardan, que lo dudan o que lo están viviendo en silencio. No hay una forma correcta. No hay un tiempo exacto. Hay decisiones que nacen del corazón, y esas decisiones siempre tienen su propio ritmo.
Si algo he aprendido es que cuando empiezas a sentir de verdad… ya no hay vuelta atrás. Porque el corazón encuentra la forma de guiarte.
Este Día de la Madre no es solo una celebración. Es un recordatorio del poder que tenemos como mujeres para crear, para amar, para elegir.
Porque antes de ser mamá… fui valiente.
Y hoy, con dos corazones latiendo dentro de mí, entiendo que este es el coraje más grande que he sentido en toda mi vida.